El Pescado es un alimento de elevado contenido
protéico exento de
colesterol. Sus grasas, por ser
insaturadas y ricas de ácidos grasos
omega-3, reducen el colesterol
presente en la sangre y el riesgo de
alteraciones cardíacas.
El consumo por parte de las madres de alimentos ricos de omega-3 es necesario para el desarrollo
del sistema nervioso del feto y del niño amamantado.
El Ananás fresco aporta vitaminas A, B, C y E, potasio, fósforo,
calcio, magnesio y hierro. Posee poder antinflamatorio y antielmíntico.
Contiene bromelina, enzima proteolítico capaz de digerir la carne, que pero
pierde su efecto digestivo en los ananases almibarados en conserva.
Las Papas, son un alimento energético muy rico en
vitamina C
pero muy pobre en proteínas. Contienen sales
minerales (potasio, calcio, fósforo y hierro). Para evitar la pérdida de
dichas sustancias por disolución, cocinarlas sin pelarlas preferiblemente
al vapor. Son indicadas para integrar
el aporte proteínico del pescado y de la carne. Producen sensación de saciedad.
La Cebolla y el Ají morrón contienen
antioxidantes
que nos protegen de los radicales libres.
El Ajo crudo estimula
el organismo a producir glutatión peroxidase, enzima que
protege de los radicales libres.
Regulariza el colesteról y la hipertensión moderada.
El Perejil es muy rico en
hierro,
potasio,
calcio y
vitamina C. Una buena dosis
diaria de perejil es muy útil, en conjuntos con otros alimentos ricos en hierro,
para disminuir la incidencia de anemias.
El alto consumo de Sal es nocivo para los
hipertensos.
Dichas personas, como también las mayores, deberian sustituir la sal comun
con Sal dietética que contiene solo el 35% de Sodio.