La Cebolla, junto con el Ajo hace parte de la familia de las aliláceas, caracterizadas por
el sabor y el olor que liberan cuando se cortan. Su consumo tiende a reducir la
hipertensión y los niveles elevados del
colesterol en la sangre y a evitar la
agregación de las plaquetas.
El Ajo es un carminativo conteniente
sales minerales (Calcio,
Hierro, Fósforo, Magnesio, Selenio y Zinc.) Si es consumido crudo
protege las arterias de la esclerosis, regulariza la cantidad de colesterol y
previene la formación de trombos.
En los casos de hipertensión modesta, si el aporte diario de
sal es reducido, normaliza la presión,
El Ají es rico de
betacaroteno, precursor
de la vitamina A, antinfectiva y desentoxicante,
necesaria a la regeneración de la piel y de las mucosas. Si está
asociado a legumbres facilita la absorción del hierro.
La pulpa de la Banana es muy digerible y contiene azúcares (23%),
vitaminas y fibra. El azúcar de la banana se
absorbe muy lentemente por estar presente en forma de almidón. Entre las vitaminas se encuentra
el ácido fólico (vitamina B9)
útil para evitar y combatir la anemia.
Es rica de potasio y fósforo.
El potasio interviene en la
mayor parte de las funciones vitales y es indispensable al buen funcionamiento del corazón.
El fósforo interviene en la
formación y mantenimiento de la estrutura ósea y es necesario para el
funcionamiento normal de las células cerebrales.