Los Porotos son vegetales muy energéticos por
ser ricos en hidratos de carbono (de 50% a 60%). Conteniendo una buena cantidad de
proteínas vegetales incrementan el valor
nutricional de platos con poca carne o poco pescado. Son ricos además de
hierro, potasio, magnesio, vitaminas B y C y fibra soluble. La C se pierde con la cocción.
El contenido en grasa es bajo.
Las proteínas componen nuestras células y los hidratos de carbono producen fuerza y calor
para nuestro cuerpo. Los porotos permanecen más tiempo en el estómago que otros
vegetales con un resultado saciante. Se digieren bien siempre que no añadamos grasas o embutidos.
Para las personas que cuidan su tensión arterial las judías son excelentes al no contener sodio, eso sí,
cocinándolas sin sal.
La Cebolla posee propiedades diuréticas, ipotensivas,
hipoglicemizantes, antisépticas, vermifugas y antioxidantes. Cruda
es un óptimo diurético, desinfecta el intestino, contribuye a bajar la
presión sanguinea y el nivel de glucosa en sangre. Los
antioxidantes en ella presentes reducen
el nivel elevado de colesterol. Produce, además, vasodilatación con
consecuente aumento de la diuresis y reducción de la
hipertensión no muy alta. El uso frecuente
de Cebolla contribuye a mantener, juntamente con el consumo de
Ajo, la integridad de las arterias.
La Cebolla cocida es un óptimo delicado regulador intestinal.
Los principios activos del Ajo son el aceite
esencial sulfurado, glucósidos y fitohormonas. Contiene Calcio, Hierro,
Fósforo, Magnesio, Selenio y Zinc. Las propiedades más válidas
y probadas son su poder hipotensivo (en los casos de hipertensión leve) y
la acción desinfectante intestinal, como antibactérico y antimicótico.
Actua además estimulando la secreción de la bilis. Sobre el aparato
respiratorio actua como espectorante y antiséptico de las vias aereas.
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