El Arroz es fuente de hidratos de carbono,
contiene muy poca grasa (sólo el 1%) y carece casi de fibra. Es beneficioso para evitar la arteriosclerosis y,
con poca sal, es un componente ideal de la dieta del
hipertenso. Faltándole algunos
aminoácidos esenciales es necesario combinarlo con
legumbres (Garbanzos, Lentejas, Soja)
y productos de origen animal (Huevos, Queso).
Las variedades de arroz de grano largo Patna y estrecho Basmati
son las más indicadas para obtener un Pilaf (Pilaw) con
características orientales.
Estos dos tipos de arroz se cocinan aproximadamente en 10 minutos y son muy
digeribles.
El Pilaf es usado en Oriente como sustituto del pan. Por eso se lo
cocina, normalmente, agregandole poco aceite y
especias (ajo, canela, comino,
cardamomo, clavos de olor, ají molido, pimienta).
Con el lavado el arroz pierde una pequeña parte de nutrientes, que
pero es sustituida por los otros componentes de la receta. En cambio los
granos cocidos, removidos con el tenedor, se presentan intactos y
separados.
El Ají y la Zanahoria son ricos de
betacaroteno, precursor
de la vitamina A, antinfectiva y desentoxicante,
necesaria a la regeneración de la piel y de las mucosas.
Las Arvejas contienen hierro, fósforo, proteínas vegetales
y vitaminas. Son ricas de fibras.
La Cebolla tiene acción diurética, provoca vasodilatación y
aumenta la perístole intestinal. Con el Ajo
tiende a reducir el nivel elevado de colesterol en sangre.
El Maíz, junto al Arroz, es uno de los cereales que no contiene
gluten: Es, por eso, uno de los alimentos de fácil digestión
indicados para las personas con intolerancia a dicha proteína.
El Ananás es rico de bromelina, enzima capaz de
digerir las proteinas. Es indicado en los casos de dificultad digestiva, inflamaciones
y fermentaciones intestinales.
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