El Pescado contiene una cuota elevada de
proteínas de alto valor biológico (cerca
el 16%). Sus grasas, constituidas por ácidos grasos
insaturados,
desenvuelven un rol protectivo contra el acúmulo
de colesterol LDL en la sangre y contra el
instaurarse de la arteriosclerosis.
La cantidad de grasa varía mucho de pescado a pescado: del 1,2% del
lenguado y de la merluza al 19% del congrio.
El pescado es un alimento de preferir por su alto contenido de
vitaminas (A, B, D, E) y de
sales minerales (entre las cuales
el iodo y el selenio). Dichos elementos están conservados perfectamente
también en el pescado congelado. El selenio hace parte de la molécula del
glutatión peroxidasis, enzima que protege las células de las
oxidaciones,
contrasta los procesos del envejecimiento, aumenta la resistencia a las
enfermedades y reduce el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer.
Alimentándose con pescado tres o más veces por semana, se
reduce el riesgo de infarto y de accidentes vasculares en la edad avanzada,
La Cebolla estimula la formación de una enzima que neutraliza los
radicales libres, residuos del metabolismo que alteran la integridad
celular. Con el Ajo y el Pescado tiende a mantener la elasticidad
de las arterias.
El Ajo si es consumido crudo
protege de la arteriosclerosis, regulariza la cantidad de colesterol y previene
la agregación de las plaquetas evitando la formación de trombos.
Reduce la hipertensión modesta,
siempre que no se abuse de la sal. Es aconsejable portanto consumir diariamente
pequeñas cantidades de ajo crudo.
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