Milanesas de Soja
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( 4 - 5 milanesas )

Porotos de Soja cocidos 80 gr. 2 Huevos Caldo vegetal dietét. 2 dosis (12 gr.)
Harina de Soja 1 c.ada (25 gr.) Aceite de Oliva 1 c.ada Harina de Mandioca 1 c.ada ( 20 gr.)
Ajo 5 dientes machacados (20 gr.) Pesto Genovesa 20 gr. Tomillo en polvo 1 c.ita

1.- Triturar en la procesadora los Porotos de Soja y, al final, agregar todos los componentes, mezclando muy bien, hasta obtener una masa líquida muy densa.
2.- Untar una pirex rectangular, esparcirla con una capa de Pan rallado y verter sobre la misma la masa líquida obtenida. Cubrir con una segunda capa de Pan rallado.
3.- Cocinar 10 minutos en la micro-ondas o en el horno a gas. Cortar la Masa para obtener 4 - 5 milanesas. Guardarlas en la heladera o en el congelador. Al momento de servir calentarlas. Acompañarlas con salsa All-i-Oli o con salsa de porotos negros y con una ensalada mixta.

La Soja evita que el colesterol presente en la sangre se deposite en las paredes de las arterias, reduce las lipoproteínas de baja densidad (LDL) nocivas, y aumenta las de alta densidad (HDL) benéficas. Contribuye a la depuración del hígado y de los riñones. La Soja es rica de fibra alimenticia.

De las semillas de la Soja se extraen:
el Aceite particularmente rico en ácidos polinsaturados y vitamina E,
la Harina de Soja de elevado tenor protéico (del 60% al 90%) ,
la Leche de Soja que puede sustituir la leche materna y la de vaca,
la Salsa de Soja obtenida de las semillas fermentadas y el Tofu, simil a la coajada del queso,
la Lecitina de Soia potente emulsionante hepato-protector e hipocolesterolemizante.

El Huevo contiene todas las sustancias esenciales para la nutrición. La yema contiene hierro, fósforo, vitaminas (A y B), proteinas y grasas (lecitina y colesterol). La clara contiene el 10% de proteínas y casi no hay grasas. Si no se consumen más de 4 o 5 huevos por semana, el nivel de colesterol presente en la sangre no será modificado.

La harina de Mandioca, como su derivado Tapioca, es un almidón de sabor delicado usado para adensar, por medio de la cocción, líquidos y salsas.

El Ajo crudo tiende a normalizar las cantidades de grasa presente en la sangre, eleva los niveles de colesterol HDL (bueno) y reduce los de LDL (malo). Normaliza la presión cuando la hipertensión es todavia modesta. Efectivamente los niveles de tensión arterial elevada constituyen el más importante factor de riesgo del infarto de miocardio. Las cifras normales son las inferiores a 140 mmHg de presión sistólica y a 90 mmHg de presión diastólica (140/90). En los mayores de 65 años, las cifras no deben superar los 160/95 mmHg. Hay que señalar que, para lograr dichos efectos, la cantidad de ajo a consumir es bastante más elevada que las que se utiliza habitualmente.

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