|
El Pescado es un alimento de preferir por su contenido de
vitaminas (A, B, D, E) y de sales minerales como el
iodo, necesario al funcionamiento de la tiroides, y el
selenio que, protegiendo las células de la
oxidación,
se opone a su envejecimiento, aumenta la resistencia a las enfermedades
y reduce el riesgo de algunos tipos de cáncer.
Sus grasas, siendo insaturadas y ricas del ácido graso
omega-3, reducen el nivel del
colesterol en sangre y, en consecuencia, tienden a evitar
problemas cardio vasculares.
Consumiendo pescado tres o más veces por semana se reduce el riesgo de infarto y de accidentes
vasculares en la edad avanzada. El omega-3, absorbido por las madres, favorece
la evolución del sistema nervioso del feto y del lactante.
Las Arvejas, como todas las
legumbres, proveen
proteínas, potasio, fósforo, hierro y
vitaminas del complejo B.
Son ricas de fibras, cuya acción es indispensable para asegurar el
buen funcionamiento del intestino.
La Cebolla estimula la formación de una enzima que neutraliza los
radicales libres, residuos del metabolismo que alteran la integridad
celular. Con el Ajo y el Pescado tiende a mantener la inmunidad
de las arterias.
El Tomate es fuente de vitaminas A y C (la vitamina C se destruye con la
cocción) y contiene antioxidantes que tienden a prevenir algunas
formas de cáncer.
El Ajo si es consumido crudo
protege de la arteriosclerosis, regulariza la cantidad de colesterol y previene la agregación
de las plaquetas evitando la formación de trombos. Reduce la
hipertensión modesta, siempre que no se abuse de la sal.
La harina de Mandioca, alimento liviano y nutritivo, se usa para adensar la salsa.
|