MÉTODOS de COCCIÓN

El valor nutritivo de los alimentos es modificado, durante la cocción, según la duración y el grado de exposición al calor y el tipo de cocimiento. Cada método de cocción determina siempre la pérdida o la destrucción de algunos nutrientes. Para disminuir las pérdidas y no alterar la composición de los alimentos es importante conocer las varias técnicas.

Cocción en agua: Las vitaminas C y B1 son destruidas por el cocimiento prolongado. Usar por eso la cantidad mínima posible de agua sin sal y llevarla al hervor antes de introducir el alimento. Se salará, eventualmente, al momento de servir. Las Hortalizas se pondrán en el agua lo más posible enteras y con la piel: Se reducirán, así, las pérdidas de vitaminas y de sales minerales. No se deberá superar los 15 minutos de cocimiento. Las Verduras se cocinarán en muy poca agua: girándolas con una cuchara cederán su agua de vegetación, suficiente para el proseguimiento de la cocción. Esta no deberá superar los 3 - 4 minutos. La ebullición no altera el valor de le proteínas. La Carne hervida, pero, es casi siempre de difícil digestión por que no estimula la secreción gástrica. El Caldo obtenido contiene del 5% al 10% de proteínas, minerales y vitaminas del grupo B y grasas en cantidad variable. Por eso, antes del uso, el caldo deberá ser refrigerado para eliminar la grasa solidificada sobre su superficie.

La Cocción al vapor es una variante de la cocción en agua. Es utilizada para verduras y hortalizas, peces y filets de pescados, carne cortada en finas tajaditas. Tiene la ventaja de reducir las pérdidas de los nutrientes por disolución visto que en la cocción en agua el contenido de vitamina A de las verduras frescas disminuye de 15% a 20% y en los vegetales amarillos hasta el 35%. El sabor y el aroma de los alimentos no se disuelven en el agua. Pero, también en este caso, hay siempre una pérdida de vitaminas y sales: Para reducirla hervir las hortalizas enteras y sin pelarlas.
Las dos figuras muestran una vajilla de material plástico, para cocinar al vapor en las micro-ondas, que proporciona un cocimiento más rápido y mantiene el sabor y los aromas de los alimentos.

La Cacerola a presión es utilizada para cocinar los alimentos bajo presión a la temperatura de 110° - 120° grados. El tiempo de cocción es rápido. Por ejemplo las legumbres secas (soia, judías) y las alcachofas se cocinan en 10 minutos. El agua de cocción, rica de nutrientes, puede ser usada para cocinar el arroz. La cacerola a presión no es aconsejable para cocinar alimentos ricos de grasas saturadas.

La Cocción en el horno se utiliza para cocinar principalmente Carnes y Aves. Se deberian usar siempre cacerolas especiales provistas de un plato perforado sobre el cual apoyar el alimento. Esto permitirá a la grasa de gotear, durante la cocción, sobre la base de la cacerola. A las aves, antes de cocinarlas, se les quitará la piel. Se podrán también desgrasarlas previamente . Los alimentos muy secos serán ablandados con vino o caldo desgrasado. La temperatura del horno no deberá superar los 210° grados centígrados.

La Cocción a la parrilla o a la plancha es la más indicada para los que presentan problemas digestivos: permite a la grasa de la Carne de gotear y, por lo tanto, de ser eliminada. El alimento se cocina primero de un lado e se gira para cocinarlo del lado opuesto. La carne se salará una vez cocinada: se evitará así la liberación excesiva del jugo de la misma, con pérdida del sabor y blandura. El tiempo de cocimiento es rápido. El bife no deberá ser más grueso de 3 cm. De ésta manera la carne estará cocida internamente antes que empieze a quemarse la superficie. Esta puede contener sustancias irritantes que, pero, siendo en mínima cantidad, no representan un riesgo apreciable. Para evitar quemaduras sobre la superficie, la cocción a la plancha podrá hacerce muy rápidamente de los dos lados y luego continuarse en la micro-ondas por ½ - 1 minuto más.

La Cocción a las micro-ondas crea un campo magnético que hace vibrar las moléculas del agua contenida en los alimentos y no produce ningún tipo de radiación. Es un sistema muy saludable de cocción que preserva el sabor y las propiedades nutritivas de los alimentos y, sobretodo, no altera la composición de las grasas. El horno a micro-ondas economiza el tiempo de cocimiento y energía. Permite descongelar productos congelados y calentar porciones pequeñas, como una taza de leche o de café y los alimentos para el bebé. Ofrece la posibilidad de cocinar carne y pescado sin grasas y sin agua. No hace humo. No tendremos hornallas que limpiar y cacerolas que fregar. Hace economizar tiempo, fatiga, detergente y agua caliente.
Particularidades a observar: Nunca calentar alimentos en recipientes herméticos, y alimentos que no contienen agua (legumbres secas, nueces enteras, etc.). Pizza y pan: no son idóneos para la micro-ondas. Huevos: no cocinarlos con la cáscara: estallan!! Sin cáscara: pinchar la yema. Papas, tomates: pincharlos antes de cocinarlos.

La Fritura no es aconsejada, por que los alimentos retienen la grasa del cocimiento. Non es facil controlar la temperatura del aceite: si ésta es demasiado elevada se originan sustancias tóxicas (acroleinas) irritantes para el estomago, el duodeno y el higado.

     
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