Las Papas, si bien sean una óptima fuente de almidón (20%)
producen un modesto aporte calórico. Son pobres de
proteínas pero ricas de
vitamina C y de
sales minerales (potasio, calcio,
fósforo y hierro). Para evitar la pérdida de dichas sustancias, por
disolución, cocinarlas sin pelarlas, preferiblemente
al vapor.
Un plato constituido por carne o pescado, con anexión de papas, constituye un
alimento casi completo.
La Cebolla protege las membranas celulares de las oxidaciones
estimulando la formación de glutatión peroxidasis,
enzima que nos defende de los radicales libres.
El Ají morrón contiene los
antioxidantes presentes en los
vegetales de color rojo y amarillo. Contiene sales minerales y las vitaminas
A, C, P y K. Estimula además la función gástrica.
Los Champiñons son hongos cultivados que se encuentran en venta
todo el año. Escojerlos preferiblemente chicos y duritos. Conservarlos en la
heladera o en el congelador. Tienen valor comestible por ser ricos en fibra
alimenticia. Contienen algo de vitamina B12.
El Jengibre contiene almidón, aceite esencial, resina y gingeroles
(responsables de las propiedades picantes). Es colagogo (aumenta la secreción biliar) y
hepatoprotector, hipotensor, bradicardizante y analgésico.