La
Berenjena contiene una discreta cantidad de
fibra alimentaria y posee propiedades ligeramente
laxativas, diuréticas y calmantes.
El Ajo, sobre todo si es consumido
crudo, protege las arterias de la esclerosis, regulariza la cantidad de
colesterol y normaliza la
hipertensión liviana.
Es un óptimo digestivo y posee una acción mucolítica en los
bronquios.
El Ají morrón, como todos los vegetales de color rojo o amarillo,
es rico de sustancias
antioxidantes que protegen de los
radicales libres.
El Perejil es uno de los alimentos más ricos en
hierro (de 5 a 20 mgr. en 100 gramos),
potasio (800 mgr.) y
calcio (200 mgr.).
Aporta también zinc, cobre y Luteina, antioxidante que
previene disturbios visivos, cuales la catarata y la degeneración de la
mácula del ojo. Su contenido en
vitamina C es más alto
que en las naranjas: contiene 200 mgr. en cada 100 gramos. Esta fragil vitamina
pero se pierde con la cocción. Es aconsejable agregar perejil crudo en todas
las comidas (ensaladas, huevos, pescados, purés, setas). Una buena dosis
diaria de perejil es muy útil, en conjuntos con otros alimentos ricos en hierro,
para disminuir la incidencia de anemias.
La Albahaca posee características aromáticas agradables y
particulares virtudes saludables: digestivas, antiespasmódicas,
aromáticas, antinflamatorias. Estimula los procesos digestivos y atenúa
las contracciones del estómago. En fin, en relación al contenido de aceite esencial,
se le pueden atribuir livianas propiedades antisépticas. Contiene
antioxidantes útiles en la lucha contra los radicales libres.
El Tomillo contiene aceite esencial, glicósidos,
flavonóides.
Presenta una leve actividad antimicróbica, bactericida, fungicida.
Posee acción espasmolítica, antioxidante y hipocolesterolemizante.