Los Mariscos son fuente de
proteínas y, siendo ricos del ácido graso
omega-3 altamente polinsaturado, reducen los
niveles elevados de colesterol en sangre.
Contienen además
vitaminas (A, B, D, E) y sales minerales como el
iodo, necesario al tiroides, y el
selenio, que protege las células de las
oxidaciones.
Los Mariscos se digieren facilmente pero, antes de ser consumidos, deben ser cocidos por 15 minutos.
Consumiendo productos marinos tres o más veces por semana, se disminuye el riesgo de infarto y
de afecciones cardio-vasculares
en la edad avanzada.
El Arroz es rico en almidón y se digiere facilmente.
Siendo sus proteinas carentes de algunos aminoácidos esenciales es necesario combinarlo con
alimentos de origen animal.
El consumo de Cebolla tiende a reducir la hipertensión y los niveles elevados del
colesterol en la sangre y a evitar la agregación de las plaquetas.
El Ají es rico de betacaroteno, precursor
de la vitamina A, antioxidante necesario a la regeneración de
piel y mucosas. Si está asociado a legumbres facilita la absorción del hierro.
La Zanahoria, es riquísima de betacaroteno, antioxidante que en el organismo
se transforma en vitamina A. Posee un elevado contenido
de fibras.
La Col contiene calcio, fósforo, potasio y vitaminas B y C. Pertenece al grupo de las
crucíferas valoradas por sus propiedades anticancerígenas del pecho,
del pulmón y del colon.
Es fuente de fibra. Presenta numerosas variedades (Col roja, Col brécol, Col de Bruxelas, Coliflor).
Los Garbanzos contienen hierro, fósforo, proteínas
vegetales y vitaminas. Siendo ricos de fibra alimenticia favorecen
la perístole intestinal.