El Pescado y los Mariscos de concha son fuente de
proteínas y, siendo ricos del ácido graso
omega-3
altamente polinsaturado, reducen los niveles elevados de
colesterol en sangre.
Consumiendo pescado tres o más veces por semana, se disminuye el riesgo
de infarto y accidentes vasculares
en la edad avanzada.
En fin el consumo por parte de las madres, de alimentos ricos de omega-3
es necesario para el desarrollo del sistema nervioso del feto y del recien nacido amamantado.
Los Productos marinos son alimentos de preferir por su contenido de
vitaminas (A, B, D, E) y de sales minerales como el
iodo, necesario a la tiroides, y el
selenio, que protege las células de las
oxidaciones.
El Arroz
es rico en almidón y se digiere facilmente. Siendo sus proteinas
carentes de algunos aminoácidos esenciales es necesario combinarlo con
alimentos de origen animal.
El Ají es rico de
betacaroteno, precursor
de la vitamina A,
antioxidante necesario a la regeneración de piel y mucosas.
Si está asociado a legumbres facilita la absorción del hierro.
Las Arvejas contienen hierro,
fósforo, proteínas vegetales y vitaminas. Siendo ricas de
fibra alimenticia favorecen la perístole intestinal.
El Maíz es un cereal energético rico en
fósforo. Contiene las vitaminas B1 (tiamina) y B2 (riboflavina) pero es exento de
vitamina PP (niacina).
Con el Arroz es uno de los cereales que no contienen gluten: por eso es
indicado para las personas con intolerancia a dicha proteina.
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