Las Pasas de uva, el extrato de
Semillas de uva, y también el Aceite de uva
obtenido con el prensado de las semillas, poseen compuestos
fenólicos (taninos y bioflavonoides) de elevado poder antioxidante útiles
contra la oxidación celular, el envejecimiento, las artrosis y la catarata.
Se considera que también el Vino tinto, debido a sus
componentes fenólicos, posee un efecto antioxidante siendo, por tanto,
un elemento protector contra los fenómenos arterioscleróticos.
Investigadores de la universidad de Nagasaki
demonstraron que los antioxidantes contenidos en las Semillas de
trigo, ricos en vitamina E, vitaminas del complejo B, carotenoides, zinc,
cobre, selenio y otros oligominerales, destrugen los radicales libres con una
potencia 50 veces más alta que las vitaminas C y E por si solas.
Investigaciones soviéticas sobre el
Gingseng siberiano demostraron que esa planta, además
de promover la energia y la fuerza vital, en calidad de antioxidante se opone a los
radicales libres aumentando la inmunidad, retardando los efectos del
envejecimiento y preveniendo el cáncer.
Las hojas de Ginkgo biloba
contienen polifenoles y bioflavonoides que presentan una acción
vasodilatadora de las artérias, aumento de la circulación cerebral,
se oponen a la agregación de las plaquetas y a la formación de
trombos. En calidad de antioxidantes son los "scavengers" (barrenderos) de los
radicales libres, inhibiendo la oxidación de los lípidos de las paredes
celulares. Son utilizadas hace millares de años, en la medicina china, para
mejorar el envejecimiento cerebral y disturbios cardio-circulatórios.
Cada Antioxidante posee el poder de atacar a una determinada clase
de radicales libres, pero todos juntos actuan en modo
sinérgico: operan unidos para proteger todo el organismo de los
diferentes tipos.
Una alimentación rica en cereales integrales, legumbres, cebolla, tomate, ajo,
ají y zanahorias, vegetales de hoja verde obscuro, vegetales de color rojo,
coles, brócolis y frutas variadas, aceites obtenidos por prensado, poca carne roja
bien desgrasada y mucho pescado son la mejór protección contra estas
sustancias dañinas.
A pesar de que la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes disminuye el riesgo de ciertas patologías, éstos no
modifican el deterioro normal que conlleva la vejez ni permiten que vivamos más años. Y se ha demostrado que
la suplementación a altas dosis con preparados de antioxidantes puede resultar contraproducente. A pesar de que
se sabe cada día más sobre los beneficios de los antioxidantes - se ha de promocionar su consumo mediante los
alimentos que los contienen de forma natural-, es pronto aún para asegurar si es conveniente o no la
suplementación diaria, ya que se desconocen las dosis adecuadas. Por ello, lo más correcto es seguir una
alimentación variada y equilibrada, en la que no falten los vegetales y no abusar de suplementos ni de alimentos
enriquecidos con antioxidantes.